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Robo de furgones: un riesgo latente para la logística regional

Cada minuto cuenta

¿Cómo proteger tu operación logística en Guatemala y Centroamérica?

En Guatemala y en buena parte de Centroamérica, operar con eficiencia logística ya no se trata únicamente de llegar a tiempo. Hoy, garantizar la seguridad de la carga y del personal en ruta se ha convertido en un elemento clave para sostener la continuidad del negocio y la confianza de los clientes.

Aunque los robos de furgones con mercadería siguen siendo menos frecuentes en comparación con otros delitos, las pérdidas asociadas a estos casos son altamente significativas. Según el Boletín Estadístico de Delitos del CIEN (marzo 2025), se registraron 2 robos de furgones en el mes, con una tasa nacional de 0.07 por cada 100 mil habitantes y aunque la cifra pueda parecer baja, el impacto operativo y económico de cada incidente es alto:

  • Interrupciones en la cadena de suministro.
  • Pérdidas de productos.
  • Compromisos comerciales fallidos.
  • Reputación en riesgo.

 

¿Dónde están los principales riesgos en la región?

Si bien el número de casos denunciados varía mes a mes, hay rutas y departamentos que históricamente presentan mayor exposición para el transporte comercial:

En Guatemala, destacan rutas como:

  • CA-9 (Carretera al Atlántico)
  • CA-1 (Interamericana, tramo occidente)
  • Anillo Periférico de la Ciudad de Guatemala
  • Escuintla y Puerto Quetzal (por la carga internacional)

 

En Centroamérica, se reportan riesgos en corredores clave como:

  • San Pedro Sula – Tegucigalpa (Honduras)
  • Tramos fronterizos entre El Salvador y Guatemala
  • Carretera Panamericana en Nicaragua

Los furgones y contenedores son objetivos estratégicos para estructuras criminales organizadas que operan en estos corredores logísticos. Por eso, la prevención basada en tecnología se vuelve esencial.

 

¿Cuál es el costo de no hacer nada?

La confianza del cliente es fundamental en nuestro entorno competitivo, si bien los robos son infrecuentes, un retraso o una pérdida en una entrega no solo causan un perjuicio económico; también dañan nuestra reputación. Cada incidente representa un impacto significativo, debilitando la credibilidad que tanto nos cuesta construir y las consecuencias más comunes son:

  • Pérdidas de carga y activos.
  • Gastos legales y administrativos.
  • Daño en la relación comercial con el cliente.
  • Riesgo para la vida del conductor o el personal logístico.
  • Impacto en indicadores clave de desempeño (KPI).

 

En muchos casos, recuperar la mercancía sin monitoreo especializado es prácticamente imposible. La diferencia está en tener herramientas que permitan actuar a tiempo.

 

Convierte la prevención en una ventaja competitiva.

La realidad del transporte en Guatemala y el resto de Centroamérica ha obligado a muchas organizaciones a integrar herramientas tecnológicas en sus operaciones logísticas, no solo como una medida de reacción, sino como parte de una estrategia preventiva.

Hoy en día, las empresas más preparadas están adoptando enfoques como:

  • Rastreadores GPS avanzados, que permiten monitoreo en tiempo real, incluso en zonas de baja conectividad.
  • Marchamos Electrónicos, capaces de alertar en caso de aperturas no autorizadas durante el trayecto.
  • Alertas inteligentes, que detectan desvíos de ruta o paradas fuera de lo previsto.
  • Plataformas de monitoreo centralizadas, que integran toda la información para facilitar la toma de decisiones.
  • Bloqueo remoto de motor, útil ante emergencias o intentos de robo.
  • Geocercas dinámicas, que marcan zonas sensibles y permiten anticipar escenarios de riesgo.

 

Estos recursos, combinados con buenas prácticas logísticas y una capacitación constante del personal, permiten a las empresas reducir su exposición al riesgo y responder de forma más ágil ante cualquier evento inesperado.